viernes, 9 de noviembre de 2012

Aquellas colecciones...

de periódico con libro. Pasto también de la crisis. Para mis gustos literarios hubo una verdaderamente extraordinaria (y baratísima), dedicada a grandes aventuras -principalmente del Siglo XIX- algunas ya leídas y otras no. El jornal costaba un euro, y por un euro más tenías el libro. No estamos hablando de cualquier cosa: Miguel Strogoff, La flecha negra, el Conde de Montecristo, El príncipe y el mendigo..., De las muchas que aún no tenía leídas -era una colección de 50- aún me queda alguna por leer, y las viejamente manoseadas las sustituí por las nuevas y llevé las antiguas al rastro (pragmatismo frente a recuerdos). Esas aventuras del XIX eran maravillosas, mágicas, evocadoras, totalmente alejadas de la mayoría de best-sellers actuales de usar y tirar (aunque debo de confesar que "Los pilares de la tierra" me ha enganchado cosa mala). Ahora se está convirtiendo en una verdadera plaga el e-reader, tagus, o como se llame. Pero yo preferiría gastarme la pasta que vale uno de esos engendros en la discografía de Kenny G. Mucho más difícil lo tenía el vinilo -benditas independientes- y está volviendo a ganar la partida. No le auguro yo mucho futuro a la cosa esa: será pasto de snobs y tecnófilos, y poco más. Hablando mal y pronto, ¡No me jodas!, son miles de años luz los que separan el placer del papel -no creo que Gutemberg imaginara el cambio que su invento supuso en el mundo- de la frialdad de una pantalla. Seguiremos comprando libros, y dentro de 20 años los lectores electrónicos se arrepentiran de sus adquisiciones.

3 comentarios:

  1. Cualquier medio o formato que incentive la lectura, en principio, es bueno.
    Habrá quienes prefieran usar los electrónicos porque les guste estar al día en nuevas tecnologías, por la ventaja de tener almacenados mas libros en menos espacio o por lo que sea. Yo, personalmente no cambiaría un libro en papel por ninguno de esos cacharros, no hay nada cómo tocar un libro, oler e ir pasando sus hojas, volver a releer la pagina que quieras y disfrutar de la lectura sin tener que complicarse la vida con softweares, compatibilidades y esas cosas.
    Ambas opciones son válidas , no son excluyentes, cada cual que elija la que más le guste o convenga.

    En la entrada anterior,
    A que invasor americano que amenaza la supervivencia de la trucha gallega te refieres? me has dejado con la intriga, kalamario.
    Mis conocimientos sobre fauna marina son escasos.

    Besos Marineros.

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  2. me ha alegrado tenerte de vuelta estimado MARIO. Has reaparecido con un interesante Blog.
    Un abrazo

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  3. Dinah, sé que era una cosilla difícil de pillar. La trucha autóctona ha sido extinguida por la varidad arcoiris, la norteamericana, la que se cría en todas las piscifactorias y es la cotidiana en las pescaderías. Es inevitable que cierto número se escapen, y ha acabado por extinguir a la nuestra, la que yo pescaba de chaval.

    Hector, no supones la alegría que representa verte por aquí!!!Debo confesar que soy un desastre, demasiado disperso para pilotar un blog focalizado, en éste me siento más libre. Un fuerte abrazo.

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